Ecuador tiene ante sí una gran oportunidad: conquistar nuevos mercados internacionales. Los acuerdos comerciales amplían posibilidades de competir. El Banco Central prevé una expansión del 2,7 % en 2026. La cifra invita a una pregunta: ¿qué capacidades estamos construyendo para competir en el mundo?
El analista económico Alberto Acosta Burneo propone tres caminos: agregar valor a lo que hacemos bien, sofisticar la producción y exportar conocimiento con inteligencia artificial. Comparto esa visión: el crecimiento también se construye con decisiones empresariales.
Tenemos una base sólida. Entre enero y agosto de 2017, Ecuador exportó $ 8.000 millones en productos distintos del petróleo. En el mismo periodo de 2026, superó los $ 20.000 millones. Detrás hay empresarios que decidieron competir más allá de nuestras fronteras.
Ecuador ha firmado acuerdos comerciales con China, Costa Rica, Corea del Sur, Canadá y Emiratos Árabes Unidos, además de un acuerdo de comercio recíproco con Estados Unidos. Algunos ya están vigentes y otros avanzan hacia su entrada en vigor. Una puerta abierta adquiere valor cuando alguien decide cruzarla. Los mercados se conquistan cuando las empresas son capaces de convertir esas oportunidades en resultados.
El camarón integra un ecosistema de genética, nutrición, tecnología, logística y conocimiento de los mercados. Ese ecosistema permite exportar mucho más que camarón: también servicios, tecnología y soluciones de alto valor. ¿Qué nuevos negocios internacionales podrían surgir de esas capacidades? El próximo negocio puede nacer de lo que sabemos hacer. La inteligencia artificial amplía ese horizonte y crea nuevas posibilidades para exportar conocimiento.
En los negocios siempre hay un juego en marcha. Cada empresa decide mientras sus competidores se mueven. Cambian los consumidores, surgen tecnologías y evolucionan las ventajas competitivas. El juego exige anticiparse y desarrollar capacidades de manera permanente.
Roger Martin, experto en estrategia, plantea dos preguntas esenciales para la estrategia: ¿dónde jugar y cómo ganar? Yo añadiría una tercera: ¿qué debemos construir para lograrlo? Ahí está la diferencia entre reconocer una oportunidad y tener las capacidades para conquistarla.
Conquistar mercados implica comprender consumidores, diseñar propuestas de valor, incorporar tecnología, desarrollar marcas y generar confianza. Identificar una oportunidad es el comienzo; aprovecharla exige capacidades para competir y ganar.
Nuestra historia ofrece ejemplos claros. Camarón, atún, cacao, banano y flores llegaron al mundo gracias a empresarios que reconocieron oportunidades, asumieron riesgos y desarrollaron capacidades. El siguiente paso es avanzar hacia productos más sofisticados, servicios, tecnología y conocimiento.
Podemos decidir dónde competir, cómo diferenciarnos y qué capacidades desarrollar para ganar. En esas decisiones comienza nuestro futuro. Siempre hay un juego por jugar. Y hoy, el gran juego estratégico del Ecuador consiste en conquistar los mercados internacionales. (O)



